El país del olvido — febrero 4, 2016 at 12:16 am

Pendiente

por

Doris Salcedo. Sillas vacías (2002)

 

Las botas de hule no se degradan tan rápido,

Lo hacen los huesos, y la tela,

-Había niños-.

Tampoco se degradan los anillos,

los chachales, las monedas.

Al papel se lo come la tierra,

-Había mujeres-.

Huesos devorados por la tierra,

Tétricas imágenes,

Pavorosos recuerdos que como pesadillas

compungen el interior

-Había ancianos-.

Es más fácil hacer como si nada,

Más fácil borrarlo todo

-Inocentes-.

Esperar que la memoria

sea también biodegradable

Y que se la lleve el tiempo,

Que nos la arranque la rutina

-Bebés por nacer-.

Pero la memoria no se deja,

Como las botas, resisten,

Se posan ante el paso del tiempo

Para decir

Aquí estoy,

Sigo siendo un pendiente.

 


 

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