Nacionales, Política, Seguridad — noviembre 13, 2016 at 11:00 am

Luis Hernández Azmitia, el aguijón de salud pública

por

La muerte de su mejor amigo, asesinado cuando llegó a su finca a pagar la planilla, le hizo prometer que trabajaría por cambiar Guatemala. Así explica este empresario de 40 años, que dejó sin concluir sus estudios de medicina y se convirtió en diputado después de ser viceministro de Desarrollo Social, su vocación política.

Luis Hernández Azmitia, el aguijón de salud pública. Foto: Dafne Perez/Contrapoder

Luis Hernández Azmitia, el aguijón de salud pública. Foto: Dafne Perez/Contrapoder

Luis Hernández Azmitia estudió en el Colegio Americano. Jamás creyó que se dedicaría a la política y su vida estaba trazada para especializarse, como su padre, en neurocirugía. Pero abandonó de forma abrupta la carrera, tras conocer de cerca las miserias de la salud pública en San Juan Sacatepéquez y buscó trabajo en una empresa que fabricaba velas.

La muerte de un amigo suyo, finquero, le llevó a comprometerse con la política y se enteró que entre sus compañeros del Americano había quienes, como Salvador Paiz o Salvador Biguria, participaban ya desde el sector empresarial en influir en la práctica política.

Ungido por amigos empresarios, Luis Hernández Azmitia se ha conducido en su vida política como un camaleón con hambre infinita de aprendizaje. Pasó por el partido Encuentro por Guatemala, luego llegó a Compromiso, Renovación y Orden (Creo) y más tarde, fue viceministro de Desarrollo Social en tiempos del partido Patriota junto a la exministra Lucy Lainfiesta. Fue defenestrado por Roxana Baldetti y empezó a colaborar con Sandra Torres de la Unidad Nacional de la Esperanza. Sus amigos empresarios le desaconsejaron seguir con ella y fue a parar al partido que Zury Ríos usaría como vehículo electoral, Visión con Valores (VIVA). Salió electo diputado, pero renunció pronto a ese grupo y ahora está en el Movimiento Reformador (MR).

Hoy está en boca de todos. Porque en su primer semestre como legislador y presidente de la Comisión de Salud y Asistencia Social, fustigó hasta el cansancio al ministro de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), Alfonso Cabrera. Y, cuatro meses después, hace lo mismo con Lucrecia Hernández Mack.

El diputado que dice anhelar un cambio real en las condiciones del país, trae de cabeza a las autoridades de Salud, a quienes cita sin descanso y a quienes cuestiona de forma pública.

El corto circuito

Luis Hernández procura vestirse bien en todo momento. El viernes 4 de noviembre llevaba consigo un reloj suizo marca Chopard Superfast Chrono, cuyo valor supera los €10 mil 580 (unos Q85 mil), según el sitio web. Foto: Dafne Perez/Contrapoder

Luis Hernández procura vestirse bien en todo momento. El viernes 4 de noviembre llevaba consigo un reloj suizo marca Chopard Superfast Chrono, cuyo valor supera los €10 mil 580 (unos Q85 mil), según el sitio web. Foto: Dafne Perez/Contrapoder

La primera semana de noviembre llegó al punto más alto el desacuerdo entre el legislador Hernández Azmitia y la ministra Hernández Mack, cuando este citó a 73 directores de hospitales y de área para evaluar la propuesta del presupuesto que, según él, dispuso la ministra ante el Ministerio de Finanzas.

El diputado no está de acuerdo con los Q6.8 millardos que se tienen previstos para el gasto en Salud en 2017. Aunque Lucrecia Hernández asegura que, después de haber realizado el Plan Operativo Anual en la cartera que dirige, solicitó Q11.5 millardos al Ministerio de Finanzas, sus expectativas fueron rebajadas hasta la cifra actual.

Es una cantidad sin precedentes en la cartera de Salud, pues nunca se había aprobado un monto que superara los Q6 millardos. En 2016 llegó a Q5.5 millardos, aunque luego se aumentó a Q6.17 millardos. Y el año anterior, por ejemplo, comenzó en Q5.6 millardos y llegó a Q6.5.

Pero no haber logrado los Q11.8 millardos, para el presidente de la Comisión de Salud, es un fracaso. “Se pone en riesgo la vida de 7 millones de guatemaltecos que no tienen acceso a los servicios de salud”, argumenta.

Ahora, Luis Hernández busca desesperadamente incrementar el presupuesto a Q8.9 millardos, con las citaciones a los directores. Algo que critica la ministra, pues considera que la ausencia de todos los directores entorpece el funcionamiento del sistema de salud. Pero, “¿cómo es posible que la ausencia de estas personas impida las labores de más de 56 mil empleados?”, se pregunta Hernández Azmitia.

En los once meses que lleva como diputado, Hernández ha acudido a 37 de las 43 sesiones celebradas, promovió la iniciativa 5075, que dispone aprobar reformas a la Ley de Contrataciones del Estado en el sector salud, lideró la creación del Consejo Parlamentario en Salud (Copas) –un organismo que busca abastecer hospitales, erradicar el zika y readecuar el presupuesto, así como declarar un estado de calamidad “con medidas de transparencia”.

También ha citado en 28 ocasiones a diversos actores del MSPAS, como directores de hospitales y de área, viceministros y a los ministros Cabrera y Hernández Mack.

Los mensajes del novel congresista son tajantes: “Tenemos una ministra que es incapaz de ejecutar un mayor presupuesto”, “si los hospitales están en crisis ahora, el próximo año estarán peor, porque tendrán menores recursos”, o: “El Modelo Incluyente en Salud (MIS) –el caballo de batalla de la ministra Hernández– es digno de elogio. Es bueno porque abarca todo el ciclo de vida y tiene pertinencia cultural. Pero si ella solo se enfoca en implementarlo, no vamos a tener resultados inmediatos”.

El corto circuito entre ambos funcionarios fue prácticamente inmediato. Parecía que la nueva ministra repetía la fórmula de su antecesor, Alfonso Cabrera, pues tan pronto tomó el cargo, Luis Hernández comenzó a cuestionarla.

Aunque el diputado también tiene elogios para Hernández Mack: “Nunca había visto que un ministro llegara al cargo con un plan de trabajo”. Pero, tan pronto como la ministra “no hizo caso del informe que le entregué el día que tomó posesión”, hubo un evidente distanciamiento.

La ministra asegura que su equipo de trabajo le envió su plan y se lo mostraron a los demás jefes de bloque. De hecho, “el diputado utilizó nuestro plan para instalar seis mesas de trabajo, en donde posteriormente quiso incorporar de coordinadores a personal de enlace que le sugerimos”. De acuerdo con ella, ese esfuerzo reduce el tiempo disponible de sus asesores para trabajar.

Es un divorcio que no avista reconciliación. En redes sociales, donde cuenta con actividad constante, Luis Hernández publica mensajes de rechazo al presupuesto solicitado por el MSPAS y habla de la “politización de la salud”.

Pero quien politiza, según Lucrecia Hernández, es el presidente de la Comisión de Salud.

Si sigue insistiendo en aumentar el presupuesto, quiere decir que no conoce cómo se elabora uno. Se quiere saltar el Plan Operatuvo Anual (POA) que ya se hizo. Pedir más ingresos para el MSPAS es quitarle a otras carteras. Seguramente nos quiere pasar una factura política”, advierte.

Pero Hernández Azmitia insiste: “Es el presupuesto en Salud más bajo del mundo, si lo comparamos con el Producto Interno Bruto (PIB). Solo es el 9 por ciento más, de acuerdo al presupuesto vigente”, a lo que contesta la ministra que en realidad se trata de “un 24 por ciento más del solicitado en 2016”.

¿De dónde viene este enérgico y joven diputado?

Disfraces variopintos

En campaña, con Viva, junto a Veneno Cruz. Un terreno conocido la capital, pues antes le había dado forma a la Metropolitana de la UNE. Foto: Archivo/Contrapoder

En campaña, con Viva, junto a Veneno Cruz. Un terreno conocido la capital, pues antes le había dado forma a la Metropolitana de la UNE. Foto: Archivo/Contrapoder

“Es un tipo apasionado, lo cual puede ser su mayor virtud y defecto. Va de un lado a otro en cuestión de segundos. Me parece excelente que fiscalice, pero no estoy de acuerdo con el protagonismo que ha adquirido con las citaciones o la interpelación al exministro Cabrera”, dice uno de sus amigos cercanos.

Luis Hernández es un tipo entregado a lo que hace. Es un católico que carga todos los años el anda del Cristo de la Recolección, el primero y segundo turnos. Está casado hace diez años y tiene dos hijos. Fue portero de la selección de Fúbol Sala, hizo karate, jugó waterpolo y golf. Hace crossfit todas las madrugadas (se levanta a las 3 a.m. sin importar la hora en que se durmió). Está en buena forma física, es una de sus pasiones.

Cuenta que antes de decidir si quería ser administrador, ingeniero o abogado, se decantó por la medicina gracias a un tío médico que lo llevó a una sala de parto. Le dijo que él debía atender a la paciente y recibir al bebé. A sus 16 años, tuvo ese contacto con el nacimiento de una persona. Con la emoción del momento, le entregó el bebé a la mamá, quien le dijo que le pondría su nombre en su honor.

Estudió seis años Medicina en la Universidad Marroquín y de pronto, prefirió dedicarse a las empresas. Estudió en México y luego en la Escuela Superior Internacional de Guatemala.

Yo no sabía ni qué era el Congreso ni el Estado en 2008. Tenía 32 años y todo eso me parecía un rompecabezas”, cuenta desvergonzado.

Hasta que uno de sus socios y mejores amigos, Paul Stauder, fue asesinado en diciembre de 2008, cuando llegaba a su finca de café para pagar salarios y aguinaldos a sus trabajadores.

Eran socios del gimnasio Cuts Finess for Men, cuya empresa fue inscrita en Panamá en 2004, con un aporte inicial de US$10 mil y constaba de 100 acciones. Hernández tiene también otras dos empresas inscritas en offshores: Foursome Corp. y Lubec International Company, según el sitio Panadata, que brinda accesibilidad a la data pública de ese país.

Cuando Stauder fue asesinado, Hernández Azmitia le juró que vengaría su muerte. Que cambiaría el rumbo del país. Así buscó la forma de participar en política y, mediante el apoyo de Salvador Paiz, incursionó primero en Viva y más tarde, previo a la elección de 2011, en Encuentro por Guatemala. Ambos partidos corrieron en alianza en dichos sufragios.

Fue el gerente de campaña de Nineth Montenegro. “¿Quién mejor que ella para participar? Yo la admiraba por su capacidad de fiscalización, por ser íntegra y estar siempre en la lucha”, dice Luis.

“Salvador Paiz lo vendió como alguien fantástico, entregado. Las campañas estuvieron todas divididas, la metropolitana, la departamental y la nacional. No logró hacerlas confluir. Nos dejó cuando terminaron las elecciones por el Partido Patriota (PP), que ganó la elección”, dice un miembro de Encuentro.

Cuenta el diputado que uno de sus amigos financistas le presentó a Lucy Lainfiesta, quien había sido nominada para dirigir la nueva cartera de Desarrollo Social. “Yo era más de la idea de que la gente, toda, debe aprender a pescar y no recibir los pescados. Pero debo reconocer que los programas sociales me terminaron por convencer”.

Lucy Lainfiesta lo llevó a su equipo como viceministro de Protección Social, donde estuvo de mayo a septiembre de 2012. Hasta que Roxana Baldetti, en su calidad de presidenta en funciones, lo trasladó el Vicedespacho de Política, Planificación y Evaluación.

“Hasta el evento 71 de la entrega de la bolsa segura salió todo perfecto. En el siguiente, fue un desastre, porque la pugna de poder dentro del PP entre Alejandro Sinibaldi y Baldetti llegó hasta mi despacho. Como no era miembro del PP, siempre se pensó que era de uno u otro bando, yo era la piñata de moda”, recuerda el diputado.

Aunque se describe en el espectro político como alguien de centro derecha, asegura que confía en los programas sociales. “Yo modifiqué la entrega de la bolsa; en lugar de dársela a líderes, instituí los centros de distribución. Eso me llevó a amenazas. Decían que yo tenía número, pedían Q20 mil por mi cabeza”, menciona.

Se enteró que dejaba el Viceministerio por un tuit de un medio de comunicación. Pero ya lo veía venir, pues su relación con la exvicepresidenta no era buena.

Cuando salió, en enero de 2013, no quería saber más de política. “Me sentía frustrado”, dice. “Entregué un informe a mis amigos financistas, no quería saber nada más”. Pero en realidad, apenas le tomaba la temperatura a su vena política. “Luis tiene hambre de poder, es visceral, se le sube la espuma”, dice su amigo. Entonces, decidió volver.

Con el apoyo de sus financistas, nuevamente se sumó a otro partido, ahora con Creo, de Roberto González. Se desafilió de Encuentro y se unió a las filas de su nueva agrupación.

Llegó a ser miembro del Comité Ejecutivo, pero estuvo unos meses. “No me gustó la alianza con los Unionistas y había gente con mayor derecho de piso que yo, que no me permitía actuar con libertad”, dice.

En 2014 fue miembro de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), pues conoció a Sandra Torres, quien lo ubicaba a él por su paso en el Mides. “Tuve una reunión con ella y me sugirió para la Metro. Pensé, si alguien sabe de estructura partidaria es la UNE. Pero solo estuve cuatro meses. No me sentía bien con el tanque de pensamiento y me pidieron financiar los convivios de ese año, por Q480 mil, querían drenarme”, apunta.

Orlando Blanco, jefe de bancada del partido verde, recuerda que Luis Hernández “decía que representaba a Felipe Bosch. Trabajó con nosotros en la parte operativa. Fue efectivo al montar la Metropolitana. Pero buscaba mayor protagonismo, él ya había utilizado los contactos de repartos de la bolsa solidaria”.

Sin cabida en la UNE, cuenta que conoció a Zury Ríos y se unió a las negociaciones que hacía la excongresista con el Partido Libertador Progresista (PLP). Al no conseguir inscribir al partido, pasó a Viva, donde consiguió la curul, en la segunda casilla metropolitana.

Luis Hernández realizó una campaña a pie, junto a Luis Enrique Cruz, excandidato a la alcaldía de Guatemala, por zonas marginales de la ciudad. “Desde que fui electo comencé a operar la Comisión de Salud, yo no traicioné a Viva ni a nadie cuando me cambié al MR”, indica.

El arrebatado presidente de la Comisión de Salud del Congreso dice que “no soy asalariado de nadie”, para responder a quién le rinde cuentas. Él se mueve, ansioso de la polémica, con tenacidad y fortaleza en el Palacio Legislativo. Aunque, como él mismo lo admite, es un aprendiz en su corta y ambiciosa carrera política.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

WP-Backgrounds by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann