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Así me convertí en... — diciembre 4, 2016 at 6:00 pm

Hago arte para decir #NiUnaMenos

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Mandy Joha y Sofía Lantán realizaron una presentación en la Plaza Central, el miércoles 19 de octubre, que buscó concientizar sobre la violencia contra la mujer. Participaron así en una protesta latinoamericana por la muerte de Lucía Pérez, la adolescente argentina. Aquí, su historia. Escrito por Ximena Enríquez, a partir de la entrevista con Mandy Joha.

Foto: Cristina Chiquin

Foto: Cristina Chiquin

Nací en un mundo en el que el conflicto armado aún era una realidad. Mi madre era salvadoreña y mi padre, guatemalteco. Vino escapando de la guerra en su país y encontró el amor aquí. Pero cuando yo tenía un año, desaparecieron a mi padre y ella huyó para evitar represalias. Pasaron muchos años antes de que la volviera a ver y en su lugar, me crió mi abuela.

Desde pequeña fui rebelde. Nunca me adapté al statu quo ni adopté los prejucios de la sociedad. Y comencé a desarrollar una pasión por el arte. A los siete años descubrí la pintura y luego, empecé a crear poesía. En el colegio vendía los poemas y las cartas que escribía.

Después me introduje a la música. Mis abuelos tenían una gran colección de acetatos que nadie podía tocar, excepto yo. Me dejaban que les pusiera la música que quería.

Crecí rodeada de mi familia, todos eran profesionales y querían una vida así para mí. Mi padre había sido maestro y atleta, todos esperaban que siguiera sus pasos o que estudiara una carrera tradicional como Medicina o Derecho. Pero no lo hice. Me gradué de bachillerato y me fui de la casa. Todos presumieron que quedaría embarazada de inmediato, lo cual no sucedió.

Confieso que cursé dos años de universidad para complacerlos. Primero Fotografía y luego, Diseño Gráfico, pero no me adapté al sistema y lo dejé. Sabía que quería trabajar en algo que pudiera ayudar a las personas, y así comencé mi trabajo social.

Me uní a grupos de apoyo y estudié formas de meditación, terapia y estudios de género, entre otros. Desde ese entonces participo en iniciativas que buscan empoderar a mujeres, jóvenes, niñas y niños. Además, utilizo mi arte (música, poesía, pintura) para ayudar a las personas a experimentar, a expresarse y a sanar.

La gente se sorprende de que me desnude, dicen que uno es muy vulnerable en ese estado, pero no, uno es vulnerable siempre.

Así fue como surgió la idea con otros artistas de realizar el performance que presentamos en la Plaza de la Constitución, al mediodía. Queríamos trasmitir mensajes para generar conciencia y cambios sociales, como lo hemos hecho en ocasiones anteriores. Pero antes nos mentalizamos de que cualquier cosa nos podría suceder, desde que nos acosaran, señalaran, lastimaran o, incluso, que la policía nos reprimiera.

El performance de #NiUnaMenos surgió cuando me enteré del plantón que se realizaría en zona 1, por la muerte de Lucía Pérez, la adolescente argentina que fue drogada, violada y que murió de dolor. Llamé a mi amiga Sofía Lantán, quien es pintora y le conté mi idea. Le dije que quería pararme ante el público, desnuda y que ella me pintara de rojo para representar la sangre menstrual. Quería diferenciar entre la que corre cuando nos matan, nos violan o nos atacan, con una que representara algo positivo. Le pedí que agregara colores para representar la vida.

Luego, me enrolló con un alambre, que representaba al Estado, porque este permite la violencia contra la mujer y es copartícipe de lo que nos sucede. Por último, coloqué tres letreros: el primero era de unas diosas crucificadas por el patriarcado, porque eso somos las mujeres en Guatemala. El segundo decía “No calles la violencia, denúnciala”, y el tercero, “Un feminismo para no morir”. Esto significa que busco un feminismo incluyente, para hombres y mujeres, no uno que genere pugna.

Sofía accedió y no nos vimos hasta ese día. La presentación duró pocos minutos pero fue muy impactante para mí.

La gente se sorprende de que me desnude, dicen que uno es muy vulnerable en ese estado, pero no, uno es vulnerable siempre.

Foto: Cristina Chiquin

Foto: Cristina Chiquin

Otros datos de las artistas

  • Sofía Lantán es pintora, expresa sus vivencias a través de su arte. Además, le gusta el arte erótico y el cine. Trabaja como directora de arte y vestuario.
  • Mandy Joha tiene 32 años y vive en Antigua Guatemala. Trabaja como DJ y productora de música. El género que más compone y toca es electro-cumbia. Además, es poeta y voluntaria.
  • Durante siete años, realizó terapias con animales en los hospitales San Juan de Dios y Roosevelt. Trabajó en el área de niños y llevaba a su mascota Batz, un bulldog francés, para que visitara a los pequeños. Batz estuvo en servicio hasta que falleció.
  • Mandy lidera distintos grupos, entre ellos uno de poesía experimental. Promueve que las personas se atrevan a presentar ante el público lo que escriben. Fue a partir de ese trabajo, que ideó su participación en #NiUnaMenos.

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